martes, 23 de junio de 2009

Caution! Danger of Death...

 Música: Thomas Newman - Still Dead

¿Recordáis aquella frase de ‘Hoy puede ser el primer día del resto de tu vida’?

No sé si es la sobredosis de American Beauty, el comienzo del verano, o los complicados procesos mentales, pero últimamente me siento completamente así.

¿Nunca os habéis planteado qué cosas cambiaríais y cuáles dejaríais en un nuevo comienzo vital?

Es algo así como hacer la maleta hacia la nueva vida; siempre hay algo de lo que puedes prescindir, algo que debe acompañarte, y ciertas cosas que por desgracia acabas olvidando a pesar de ser sumamente indispensables.

El otro día, cuando caminaba por la Sierra Norte, a 38 grados y al Sol (por el camino de los tiranosaurios rex…), me dediqué a reflexionar sobre lo imprudentes que podemos llegar a ser en algunas situaciones.
No sé muy bien si el instinto de supervivencia está reñido con la capacidad racional del ser humano, pero lo cierto es que en situaciones límite nunca pensamos con claridad (¿esto demuestra la incompatibilidad de sentir-pensar a un mismo tiempo y a nivel máximo?)

Seguramente habrá quien me rebata afirmando que la dualidad visceral-racional puede llevarse a cabo con total normalidad en su máximo apogeo, aún así… ¿sería realmente fructífera? Quiero decir, ¿no nos sale más rentable dedicarnos exclusivamente a una de las dos por un momento y olvidarnos del mundo y del espacio/tiempo?

También pensaba en que una de las causas más graves de la imprudencia es precisamente la ausencia del miedo. ¿Os habéis dado cuenta de que el miedo es uno de los sentimientos (por no decir “el sentimiento”) más poderosos que existen?

Es capaz de anularnos completamente. Puede llevarnos a actuar de la manera más absurda y menos conveniente simplemente porque tiene el poder de hacer saltar la alarma general de todos nuestros instintos (Caution! Danger of Death!).

Aunque aún no tengo claro qué es más negativo, si hacer algo a causa del miedo, o no actuar motivados por el mismo.

¿Qué es peor? ¿Intervenir o quedarnos inmóviles?

Supongo que depende de la magnitud de las acciones… o de la importancia de las consecuencias.

Causa... – Efecto?

Quién sabe…!

3 comentarios:

Thérèse dijo...

...ahh, aquel dia en la sierra del norte..era un calor tan fatal que claro, las ideas no se podian quedarse en la normalidad:)

Es dificil seguir tus razonamientos en español..

Tere

Santi dijo...

El miedo es una emoción desarrollada para la supervivencia, nos mantiene alejados de los peligros. Pero a veces hay que ser imprudente, no tener miedo y cruzar límites que sino no cruzaríamos.

Tampoco tiene sentido tener miedo en una ciudad ¿qué te va a pasar si respetas las reglas de civismo? Aún así la gente sigue teniendolo a cosas que no debería, pero bueno...

Diana dijo...

En una ciudad se puede tener el mismo miedo que en la naturaleza. Motivado por cosas distintas, pero miedo a fin de cuentas.

Y Tere, tranquila, a veces mis razonamientos son raros incluso para los españoles, así que don´t worry :) (los entiendes mejor que la mayoría de la gente ;) )

Publicar un comentario