Hamartía ("error trágico", defecto, fallo o pecado. Es el error fatal en que incurre el "héroe trágico" que intenta "hacer lo correcto" en una situación en la que lo correcto simplemente no puede hacerse.)
Si ya de por sí hacer lo correcto no siempre es fácil, intentar hacerlo cuando es imposible, es realmente desolador (o trágico). De modo que como un amigo mio diría, se trata entonces de elegir el mal menor.
Pero ¿cuántos males menores existen en la vida?
Lo curioso es que muchos más de lo que nos pensamos. De hecho.... ¿realmente tenemos elección o todo consiste en escoger entre males menores?
No, me niego, ver botellas medio vacías no es lo mio...
Hoy viendo
Redes escuchaba las interesantes palabras de Matthieu Ricard (biólogo y monje budista), que hablaba sobre el altruismo (y compasión) humano. Decía que tendemos a ver una imagen del hombre egoísta y vengativo, cuando en realidad hay cosas muy puras y positivas en todos nosotros. Y proponía concentrarnos en ellas y liberar nuestra mente de todo lo demás, para obtener así la felicidad.
También hablaba sobre las herramientas y los fines.
La cultura, la educación, la información... son todo herramientas que pueden emplearse de diferentes maneras (al igual que un martillo puede utilizarse para construir una casa o destruirla). De modo que lo que realmente da valor a una herramienta es el fin con que la vayamos a utilizar.
Quizás por eso haya tantas personas perdidas por el mundo que parecen tenerlo todo y se sienten vacías... porque tienen demasiadas herramientas y ningún fin.
Todo esto me ha hecho pensar más aún en el poder de las metas, de las ideas claras, de las direcciones y sentidos que nos acercan o alejan de nuestro destino (u elección).
No se trata de avanzar más rápido que nadie para llegar antes al fin, sino avanzar por el camino correcto tomándonos nuestro tiempo para contemplar la flora que lo adorna.
(No sé si es peor ir siempre con prisa o no saber a dónde ir...)
A fin de cuentas, la vida está para vivirla, para saborearla y sufrirla.
Es todo lo que tenemos, de ella dependen mil factores que nos condicionan (y a veces hieren)... pero siempre estará en nuestra mano la catarsis de la mente. La hamartia de vivir.
Música:
Don´t Worry - Appleton